martes, 4 de noviembre de 2008

Ave Caesar

Ayer, 29 de Octubre, comenzamos la clase con unas frases de las "Meditaciones" del Emperador romano Marco Aurelio, en las que habla de la muerte, la vida, la condición humana y los valores en los que deben inspirarse las personas, además, de asimilar el peso del Imperio como un triste deber, dejando patente su carácter estoico.

En su papel de emperador, cumple estoicamente su deber en cuanto político, pero a la vez, "siente la inutilidad y la falta de sentido de acciones que no cambiarán la irracionalidad que entorpece todo lo humano".

Su obra anteriormente citada ("Meditaciones") muestra un gusto y una forma exquisita y es considerada, todavía hoy, "un homenaje al gobierno perfecto", a la vez que supone una meditación interior y una búsqueda para encontrarse finalmente con uno mismo, después de una vida intensa.

Podría decirse que el día en el que emprendió el viaje al Hades, aunque en realidad Marco Aurelio no creía en la vida después de la muerte, también lo hizo la llamada "Pax Romana", época de la mayor prosperidad vivida por el Imperio en diez siglos de existencia.

A Marco Aurelio, podría aplicársele la inscripción que se puede leer en el frontispicio del Panthéon de París, donde reposan, entre otros, los restos de Voltaire, J.J. Rousseau, Émile Zola, Marie Curie y Jean Monet : "Aux grands hommes, la patrie reconnaissante".


Publicado por Luís Rodrigo De Castro