lunes, 24 de noviembre de 2008

Lectura Sacristán

Manuel Sacristán: “¿Qué es una concepción del mundo”, en F. Engels: Antidüring. Grijalbo.

Una concepción del mundo es conocimiento en el sentido en que lo es la ciencia positiva. Principios que dan razón de la conducta de un sujeto, a veces sin que éste se formule. Una parte de la consciencia cotidiana puede interpretarse en términos de principios o creencias “inconscientes” en el sujeto que obra.Frecuentemente esos principios están explícitos en la cultura de la sociedad en que vive. Esa contiene afirmaciones acerca del mundo físico y de la vida. La parte teórica de la concepción del mundo está relacionada con el código de juicios de valor.

La existencia de una formulación de la concepción del mundo en la cultura no permite averiguar a partir de creencias afirmadas cuál es la concepción del mundo activa en la sociedad. Para el estudio de las relaciones entre concepción del mundo y ciencia positiva basta, sin embargo, con atender a los aspectos formales de ambas.Las concepciones del mundo presentan unas puntas en forma de credo religioso-moral o sistema filosófico (muy característico del siglo XIX). La filosofía acabó por intentar salvar su sustantividad en un repertorio de supuestas verdades superiores a las de toda ciencia. Quiere ser un saber, conocimiento real del mundo, con la misma positividad.Esta pretensión puede considerarse fracasada con la disgregación de Hegel. La causa principal por la que la pretensión de la filosofía sistemática acaba por caducar es la constitución del conocimiento científico positivo durante la Edad Moderna. Se caracteriza por su intersubjetividad y por su capacidad de posibilitar previsiones exactas. Intersubjetivo quiere decir que las personas preparadas entienden su formulación del mismo modo. Esos rasgos dan al hombre una seguridad y un rendimiento considerable, el conocimiento que los posee –el científico positivo- va destronando al pensamiento de la filosofía sistemática tradicional.

La concepción del mundo contiene afirmaciones sobre cuestiones no resolubles por los métodos decisorios del conocimiento positivo, verificación o falsación empíricas y la argumentación analítica.Estos rasgos permiten plantear la cuestión de las relaciones entre concepción del mundo y conocimiento científico-positivo. Una concepción del mundo que tome a la ciencia como único cuerpo de conocimiento real se encuentra visiblemente por delante y por detrás de la investigación positiva. Como visión de la realidad, la concepción del mundo inspira o motiva la investigación positiva.

LA CONCEPCIÓN MARXISTA DEL MUNDO

La “concepción materialista y dialéctica del mundo” está movida por la aspiración a terminar con la obnulación de la consciencia, con la presencia en la conducta humana de factores no reconocidos o idealizados. La liberación de la consciencia presupone la liberación de la práctica. La concepción marxista del mundo no puede considerar sus elementos explícitos como sistema de saber superior al positivo. El materialismo “no es una filosofía, es una concepción del mundo, que tiene que sostenerse en las ciencias reales. En él queda “superada” la filosofía, es decir, “tanto superada cuanto preservada”.Estas expresivas formulaciones de Engels supone la concepción de lo filosófico como un nivel de pensamiento científico: el que la inspiración del propio investigar y de la reflexión sobre su marca y sus resultados. Pero la fórmula de Engels es todavía muy general.Esa fórmula contiene la recusación de la filosofía sistemática: no hay conocimiento “aparte” por encima del positivo. Su punto de partida y de llegada es la “ciencia real”. La explicación de los fenómenos debe buscarse en otros fenómenos, en el mundo, y no en instancias ajenas y superiores al mundo.

El materialismo es unos de los dos principios fundamentales de los que Engels llama “concepción comunista del mundo”. El otro es el principio de la dialéctica. Se inspira en las limitaciones del mismo.La ciencia positiva realiza el principio del materialismo a través de una metodología analítico-reductiva. Su eliminación de factores irracionales en la explicación del mundo procede a través de una reducción analítica de las formaciones complejas y cualitativamente determinadas a factores menos complejos y más homogéneos cualitativamente, con tendencia a una reducción tan extrema que el aspecto cualitativo pierda toda relevancia. El análisis reductivo de la ciencia tiende a obviar conceptos con contenido cualitativo, para limitarse al manejo de relaciones cuantitativas o vacías.

El análisis reductivo tiene éxito descomponible en dos aspectos:· La reducción de fenómenos complejos a nociones más elementales, más homogéneas; y· Desprovistas de sus connotaciones cualitativas, permiten penetrar muy material y eficazmente en la realidad, porque posibilita el planteamiento de preguntas muy exactas.

Pero porque se basan en un análisis reductivo que prescinde de la peculiaridad cualitativa de los fenómenos complejos analizados y reducidos, los conceptos de la ciencia en sentido estricto son invariablemente conceptos generales cuyo lugar está en enunciados no menos generales, “leyes”. Con este conocimiento se pierde una parte de lo concreto la parte decisiva para la individualización de los objetos.

Los “todos” concretos y complejos no aparecen en el universo del discurso de la ciencia positiva. El campo o ámbito de relevancia del pensamiento dialéctico es precisamente el de las totalidades concretas. Hegel ha expresado que la verdad es el todo.La tarea de una dialéctica materialista consiste en recuperar lo concreto sin hacer intervenir más datos que los materialistas del análisis reductivo, como resultado de la estructuración de éstos en la formación individual o concreta. El análisis marxista se propone entender la individual situación concreta sin postular más componentes de la misma que los resultantes de la abstracción y el análisis reductivo científicos.

Publicado por Alicia