domingo, 2 de noviembre de 2008

Giordano Bruno

Poema a Giordano Bruno

Pensado por David González Haya el Lunes, 26 de Octubre de 2008

Fragmentos del poema “Giordano Bruno ante sus Jueces”, por Guerra Junqueiro:


Y bien sabéis que el Hombre, si busca en su conciencia
La causa de las causas, el último por que,
Ha de trocar muy pronto la Biblia por la Ciencia,
Los templos por la Escuela, por la Razón, la fe.
Fingiendo fe sois falsos,
Llamando a Dios, ateos,
Chacales que un cadáver buscáis para roer.
Decid a vuestro Papa, a vuestro Señor y Dueño,
Cual mueren los que marchan el porvenir en pos;
Decidle que a la muerte me entrego como a un sueño,
Porque es la muerte un sueño que nos conduce a Dios.
Mas no a ese Dios siniestro, con vicios y pasiones
Que al Hombre da vida y al par su maldición;
Sino a ese Dios idea, que en mil revelaciones
Da a la materia forma y vida a la Creación.
No al Dios de las batallas; sí al Dios del pensamiento
Al Dios de la Conciencia, al Dios que vive en mí;
Al Dios que anima al fuego, la luz, la tierra, el viento,
Al Dios de las bondades; no al Dios del Sinaí!
Mas basta!…Ya os espero! Dad fin a vuestra obra!…
Cobardes…! ¿Qué os detiene? ¿Teméis el porvenir
¿Tembláis?… ¿Es que ya os falta la fe que a mi me sobra?
Miradme! Yo no tiemblo, Y soy quien va a morir…
Quemadme! Que mañana donde encendáis la hoguera,
Levantará una estatua la Historia para mí.

Enfrentado desde muy pronto a la jerarquía eclesiástica, Giordano Bruno será perseguido por la inquisición y encarcelado (1593) durante ocho años, entonces será acusado de blasfemia, herejía e inmoralidad (principalmente por sus enseñanzas sobre los múltiples sistemas solares, y especialmente el heliocentrismo y sobre la infinitud del universo) para finalmente ser condenado por herético, impenitente, pertinaz y obstinado a la hoguera.


Giordano Bruno murió quemado vivo el 17 de febrero de 1600 en Campo dei Fiori, Roma.