domingo, 9 de noviembre de 2008

Barack Hussein Obama Jr.

Barack Obama ha ganado las elecciones en Estados Unidos. Quién le habría dicho a George Bush Jr. que después de haber eliminado a Sadam Hussein de Iraq otro Hussein le iba a suceder como presidente de los Estados Unidos.

El triunfo de Obama es, sin duda, el triunfo de la forma, el triunfo de un político que es capaz de enarbolar una oratoria convincente y transmitir un concepto con ella. El contenido daba igual, porque la otra gran virtud del señor Obama es George Bush, ya que cualquier presidente que le hubiera sucedido parecería fantástico gracias a la comparación. También es un triunfo de la forma porque es negro, porque es el primer presidente que se sale del estereotipo varón blanco anglosajón cristiano. Y esto es importante porque supone una ruptura. Porque el hombre más poderoso del Mundo tiene a su abuela en un remoto pueblo keniata. Y eso a la hora y modo de concebir el Mundo supone un gran cambio, mucho mayor que el presidente sea negro o no. Pero lo más importante de estas elecciones llega mucho más allá del propio Obama, y es la apertura del "mercado electoral" a una serie de grupos sociales anteriormente autoexcluidos, bien para apoyar al propio Obama, bien para votar en su contra. Si esta apertura es definitiva y no algo excepcional de estas elecciones, podemos estar ante el mayor cambio social en los Estdos Unidos en mucho tiempo, ya que puede suponer una gran ruptura en la historia electoral norteamericana si estos grupos se convierten en un sector a tener en cuenta. Y al mismo tiempo introducirles en un juego en el que, al ser parte activa, provoquen un cambio radical en el sistema de ayudas sociales en el país de los neoconservadores, al cambiar sustancialmente las necesidades del electorado.

Obama es forma, al menos el Obama que ha ganado las elecciones, no necesitaba más. Ahora queda por ver qué sucede con el contenido. Pero tampoco importa mucho, porque peor que Bush no puede ser, es su gran baza...

Publicado por Álvar Ortega