viernes, 12 de diciembre de 2008

El Mecanismo de Investigación Científica

El mecanismo de Investigación Científica

Este comentario esta basado en una obra de Gino Longo, “Manual de Economía Política” en la cual nos hace una descripción de de cómo debe de ser el desarrollo de una investigación científica.
Cuando decidimos empezar una investigación lo primero que tenemos que tener en cuenta son cuales son las pautas que debemos seguir.


Una de las primeras es la observación de los Hechos, pero sin darnos cuenta la propia observación ya produce en sí misma un principio de análisis, pues lleva consigo una selección, comparación, deducción, etc.

Sin embargo los hechos por sí mismos no explican nada, porque lo importante es descubrir el por qué de los hechos. Comprender la relación que existe entre los hechos y la observación es muy importante, puede ocurrir que los hechos radiquen en el contexto del momento histórico que se encuentran, por eso no se puede considerar al margen de su conjunto, ya que si ignoramos los hechos aisladamente, estamos seleccionándolo arbitrariamente.

Engels en su obra, “Dialéctica de la Naturaleza” lo definía perfectamente, “….en todos los tiempos el pensamiento coherente ha tenido que completar los conocimientos todavía deficientes….”.

Una vez que ya hemos determinado los hechos en la coyuntura del momento, la segunda etapa sería la formulación de una o varias hipótesis que fundamenten de forma lógica y coherente los hechos.

Esta etapa es la más interesante, puesto que es en este momento donde la capacidad creadora y de raciocinio pone en evidencia toda nuestra investigación científica.

Schumpeter, en su obra “Historia del Análisis Económico” decía “…precisamente los logros mas poderosos de la ciencia no proceden de la observación, la experimentación y el ordenado trabajo lógico, sino de algo que valdría llamar “visión” y que es afín a la creación artística…”.

Por eso la observación es muy importante, y cualquier estudio debe ser seguido, pero ¡ojo! tendremos que tener mucho cuidado para que la observación no nos forme mentalmente imágenes subjetivas que puedan crearnos fantasías y que la percepción que tengamos diste mucho de la realidad objetiva, porque esto es algo natural en el pensamiento humano debido a que la percepción la realizamos a través de nuestros sentidos.

Al mismo tiempo debemos tener en cuenta que la fantasía también es buena, porque nos permite una creación mental de todas las imágenes y representaciones que hemos tenido con la observación y por tanto gracias a ella hemos podido formular hipótesis que más tarde tendremos que comprobar con los hechos, porque es precisamente la capacidad de imaginación la que diferencia el cerebro humano del cerebro electrónico, es decir, el hombre es un sujeto creativo[1].

La fantasía se complementa con la intuición, fantasía e intuición son dos características propias de los animales desarrollados, por eso la fantasía debe de estar sometida a una disciplina de pensamiento lógico, decía Hegel ”….Sólo mediante la sumisión el genio podrá alcanzar su plena libertad.…”.

La tercera etapa del trabajo científico consistiría en comprobar rigurosamente que nuestras hipótesis corresponden con la realidad de los hechos, seria necesario volver a observarlos por si procediera ampliar el campo de la observación para así introducir nuevos fenómenos o incluso profundizar más en los hechos conocidos para que las conclusiones de la investigación se vean justificadas y poder confirmar las hipótesis formuladas, porque en función de los resultados de la reobservación de los hechos reales con las teorías formuladas, éstas tendrán mayor o menor valor en las hipótesis determinadas.

Aristóteles en su obra “Ética a Nicomano” decía “….Las cosas reales coinciden plenamente con la verdad, mientras que lo falso bien pronto evidencia su concordancia con la misma….”.
Tanto en el proceso de observación como en el de la experimentación se estudian los hechos, pero en el primero lo estudiamos tal y como los presenta la propia realidad, mientras que en el segundo nosotros creamos nuevos hechos para poder llegar a determinar la credibilidad de las hipótesis, por eso es importante el desarrollar un fuerte espíritu crítico y autocrático en esta etapa del trabajo científico.


La cuarta etapa del trabajo científico consistiría en adaptar o sustituir nuestras hipótesis iniciales con los resultados obtenidos de la comprobaciones realizadas, esto nos llevaría a un círculo cerrado donde “Formulación de Hipótesis” y “Observación de los Hechos” se retroalimentarían hasta el infinito. Veamos un ejemplo:

“……Todo científico ha de empezar por identificar los fenómenos sobre los cuales quiere trabajar, pero esto no forma parte del trabajo analítico, lo que hace es suministrar el material sobre el cual trabajará el análisis. El trabajo analítico consiste en dos actividades diferentes aunque inseparables. La primera es la conceptualización de los contenidos, es decir, la fijación de sus elementos en conceptos precisos. La segunda consiste en la búsqueda de los hechos con los que contrastar los hechos inicialmente percibidos. Lo natural es que estas dos actividades no sean independientes sino que haya un intercambio constante y fluido entre ellas, porque así se estimula la búsqueda de más hechos, y los nuevos hechos descubiertos tiene que ordenarse y conceptualizarse a su vez.

Ambas actividades, en una secuencia infinita, perfecciona, profundizan y corrigen la visión inicial y todos los demás resultados, No hay, ni puede haber oposición fundamental entre “teoría” e “investigación” (J. Schumpeter, “Historia del Análisis Económico”).

Podemos llegar a la conclusión con este planteamiento de que la “Elaboración Teórica” y la “Observancia de los Hechos” se complementan, pero no coinciden en el tiempo, y además, tampoco son excluyentes la una de la otra, porque la carencia de una de ellas hace que en nuestro trabajo científico deje de haber ciencia, por lo tanto ha de utilizarse cada uno de ellos en su momento oportuno. “Es un gran error razonar mientras se observa, pero es absolutamente necesario hacerlo antes, y muy útil hacerlo después” (C. Darwin, Autobiografía)

Pero claro una vez expuesto todo este razonamiento, nos surge la pregunta del millón.
¿Dónde ha de iniciarse la investigación? ¿en la formulación teórica o en el análisis de los hechos?.
Para Schumpeter, el tener una visión global de la realidad precede siempre al análisis de los hechos. Por esta razón decía Darwin “….haced que vuestra teoría guíe vuestras observaciones, pero mientras vuestra reputación no sea lo suficientemente fuerte proceded con cautela a la hora de publicar teorías…..”.


También debemos tener en cuenta que es difícil empezar una investigación de un trabajo como un hecho aislado, porque todo investigador individual al iniciar su investigación toma como referencia los hechos observados, descubiertos y analizados por sí mismo, pero también los hechos observados, descubiertos y analizados por otros, aunque verifique personalmente las hipótesis de otros investigadores porque todo investigador utiliza toda la información disponible que haya en el momento, para así integrarla en su propia investigación

Todo proceso de conocimiento tiene dos importantes consecuencias de orden práctico, la primera sería que para poder utilizar los resultados de otra investigación se debe haber iniciado una investigación propia, y la segunda que las concepciones y las ideas evolucionan, por lo tanto es importante que todo investigador debe crear un nuevo concepto que se adapte al momento.

De todo lo expresado podemos deducir tres ideas principales:
Toda ciencia tiene un objeto de investigación concreto.
Toda ciencia que tenga un objetivo propio de investigación utiliza un método determinado.
Toda ciencia da, en cada etapa del proceso, una visión de conjunto del sector de la realidad que constituye su campo de investigación y en consecuencia una determinada visión científica de la realidad.


También tenemos que tener en cuenta que la ciencia nos ofrece una visión diferente en cada momento y esta visión estaría formada por dos elementos distintos, los hechos y relaciones comprobados científicamente y los hechos y relaciones deducidos lógicamente, hipotéticamente y temporalmente que se integran en una visión del conjunto coherente.

Esto en ciencia esta más que demostrado, pues según van apareciendo nuevos datos, suposiciones que eran aceptadas dejan de serlo, y son sustituidas por otras nuevas que se adecuan más a la realidad.

En resumen, podemos afirmar que en ciencia lo importante es el método y no la visión de la realidad, porque ésta no es más que un esquema que está en constante evolución; por el contrario el método científico, además de ofrecernos una visión valida de la realidad nos da la posibilidad de utilizarlo a posteriori adecuándolo siempre a la realidad del momento, porque el objeto de la ciencia es crear una visión de la realidad cada vez más exacta, por tanto el aspecto esencial de toda ciencia es su método de investigación.

[1]El cerebro de la mayoría de las personas muestra unos lóbulos parietales (izquierdo y derecho) asimétricos, mientras que el cerebro de Einstein era simétrico, y presentaba una expansión de ambos lóbulos en sus regiones inferiores, especialmente del izquierdo. Estas regiones se han relacionado funcionalmente con el conocimiento visuoespacial y con el pensamiento matemático, y los autores relacionan estos hallazgos morfológicos con las singulares capacidades intelectuales de Einstein. (The Lancet, Vol 354, Issue 9192, Page 1821, 20 November 1999)

Escrito por: francisco-bergon