viernes, 12 de diciembre de 2008

Sesión del 5-11-08

En esta sesión comentamos noticias enfocadas sobre todo hacia el empleo. En este sentido, estuvo en relación a la última sesión comentada, por lo que me parece interesante continuar con la dinámica de la anterior entrada.

Se comentó que el desempleo afectaba ante todo, a inmigrante jóvenes y mujeres; lo que no se dijo fue que, aunque el éste comenzó en el sector de la construcción, es el sector servicios el que más la sufre, ya que ahí el desempleo es mayor que el doble del que se da en la construcción. Dada la alta cifra, que ahora ronda casi los dos millones de desempleados, las medidas que entonces se dieron giraban en torno a una reducción de la carga hipotecaria de las familias, además de una ayuda al sector financiero de unos 150.000 millones de euros, si no me equivoco. Medidas que tachamos de doctrinarias y neoliberales para fomentar el consumo a corto plazo y así frenar la caída del empleo: más de lo mismo. Pues sólo fomenta un empleo a corto plazo de carácter precario, similar al anterior. Aunque después de oír lo que cierta doctora de ciencias políticas de la universidad del País Vasco dijo (que habría que flexibilizar más aun la norma de empleo) “virgencita virgencita, que me quede como estoy”.

Si la historia nos ha mostrado ya que la flexibilización de la norma social del empleo, más allá de ser una madera a la deriva que es movida por la corriente, no produce por sí desarrollo sino riqueza que tal y como viene, se va. ¿Cómo es posible que todavía se defienda? Esto muestra claramente la percepción errónea que se tiene de la situación, según la posición en la que se esté; pues si no se tiene clara la naturaleza de la fuerza de trabajo española, y por tanto la de los consumidores en potencia, ni la naturaleza de un tejido empresarial precario en innovación tecnológica, comercial y laboral, desde la perspectiva de lo político se es entonces un tuerto. Éste es el rey de los ciegos, y como la inmensa mayoría de la ciudadanía se encuentra en esa situación, debido a que está mal formada e informada, al final pasa lo que pasa.

Observando la inmensa cantidad de cursos de formación continua que existen en el INEM (www.inem.es), y la cantidad de oferta formativa que hay en el mercado y la enseñanza pública ¿cómo es posible que los empresarios no hayan innovado a través de sus empleados, reduciendo así costes de su producción? Debe haber una incoherencia tremenda cuando se invierte tantos recursos en capital humano y en conocimiento, y luego resulta que o no es útil, o no se utiliza correctamente.

Publicado por Miguel Ángel