martes, 16 de diciembre de 2008

Siempre es tarde cuando la dicha es mala

Dos muertos más y ya van 87 los soldados que desde el 2002 han perdido su vida en tierra afgana, y eso que esta es una misión de paz. Como aspirante a politologa,me se de memoría la retahíla de motivos por los que miles de militares, (37,000 efectivos procedentes de de 26 países para ser más exactos)permanecen en el país bajo el amparo una misma bandera, la de la OTAN, con el fin de llevar la estabilidad a un territorio marcado por el conflicto.Me considero una ciudadana del mundo y sin embargo, en momentos así inevitable es decir que como española me uno al sentimiento del que ha perdido a dos compatriotas. Pero como nieta, hija y hermana de militar solo deseo que esta misión (y la del Líbano, y la de Kosovo...) acabe cuanto antes, olvidar las dichosas despedidas en el aerodromo, los días sin llamadas, las noticias que hablan de atentados en territorio extranjero. Y es que para los que nos quedamos aquí esperando durante cuatro meses el volver a abrazar a nuestros familiares, los días transcurren con cuenta gotas, las despedidas distan mucho de ser un hasta luego, las llamadas son un oasis de esperanza en medio de un desierto de temores que sobrevive a la amenaza de una noticia de la que no quisiera ser protagonista. Que la labor que llevan a cabo los militares españoles en las distintas misiones de paz que hay a lo largo y ancho del planeta es encomiable, es desde todos lo ángulos un hecho indiscutible, se juegan la vida por su trabajo, un trabajo que es mucho que el intercambio de un servicio por su valor en metálico, que implica un sentir, una mentalidad y una disciplina férrea sostenida por la importancia otorgada y merecida que tiene la defensa de su país y por ende la defensa de los españolitos de a pie, a los que la noticia de las dos nuevas bajas en misión de paz, apenas ha sacado de su indiferancia, será que la crisis no nos deja ver más allá, bastante tengo con salir del paro pensaran muchos. Esta claro, ni yo soy la excepción que confirma la regla, ni los dos soldados fallecidos en este último atentado contra nuestras tropas son más dignos de elogio hoy que ayer, pero lo que si son, lamentablemente, es protagonistas de la noticia del día, esa que en sueños me persigue cuando dices, una vez más, que te vas en misión de paz.

Publicado por Cristina