viernes, 6 de febrero de 2009

DESLOCALIZACION INDUSTRIAL


En un mundo cada vez más global, la deslocalización está a la orden del día. No obstante, la deslocalización no es un invento nuevo. Desde que el mundo es mundo los hombres de negocios han buscado alternativas para producir o conseguir sus productos más baratos. Lo hicieron los fenicios, griegos, los romanos, se hizo en la época de los protectorados y por su puesto se sigue haciendo en la actualidad. El avance de Internet y de las comunicaciones ha acelerado el proceso y es posible que esto no haya hecho más que comenzar.

La deslocalización no sólo afecta a la empresa “deslocalizada” y a sus trabajadores, sino que afecta de forma directa a sus proveedores y clientes. Se puede decir que afecta a todo el conjunto de la economía de la comarca en la que la empresa estaba situada ya que el parón económico que conlleva su traslado suele ser bastante notable y las consecuencias las terminan padeciendo tanto grandes empresas como PYMES.A menudo se escuchan voces hablando del oportunismo oriental que va a quitarnos a todos el trabajo. Pero es una excusa barata: Hay que buscar un culpable y últimamente el culpable siempre es China o en su defecto India. Pero deberíamos mirarnos un poco el ombligo y pensar si la culpa de todo esto no la tendrán las erróneas políticas en materia económica que han hecho que año tras año nuestros países sean cada vez menos competitivos.

Eso por no hablar de una política educativa que ha hecho que conseguir en España alguien que chapurre decentemente el inglés sea casi un imposible. Pero no solo los políticos tienen la culpa. También las empresas tienen una buena parte de ella. Al menos en España, el empresario prefiere cambiar su coche de alta gama cada uño antes de cambiar una máquina que le permitirá producir con más calidad y con un coste más económico.

La deslocalización va claramente en aumento porque ya no son sólo las grandes empresas las que se buscan mejores lugares en los que producir o en los que producir maximizando beneficios. También lo hacen las medianas y hasta alguna de las pequeñas. Si pensamos en cuantas empresas trasladan sus fábricas a lo mejor el número no es tan alarmante, pero si pensamos en cuantas han comenzado a subcontratar una parte de su producción en Asia, el número ya es más que llamativo. Y eso que aun los productos chinos tienen connotaciones peyorativas que hacen que muchas de estas fábricas no hagan público que una parte de su producto ya no lo fabrican en casa.Además, cabe destacar que no en todos los países se afronta la deslocalización de la misma manera. En España, se marcha la empresa principal y la industria adyacente simplemente cierra. En Japón, se mudan en bloque. La deslocalización de la empresa Kodak nos proporcionó un ejemplo interesante ya que cuando movió parte de su producción de Japón a China, se trasladaron con ella gran parte de las empresas que fabricaban las piezas plásticas para ellos y las empresas que fabricaban los moldes necesarios para hacer esas piezas plásticas y hasta alguna empresa que hacía trabajos especiales para esos fabricantes de moldes. Esto provocó, lógicamente, una depresión económica en toda la región en la que estaba asentada esta industria.

Publicado por MAFR