domingo, 1 de febrero de 2009

Música y Realidad Social

Al leer la entrada del blog grupal con el título “Música y Realidad Social” inmediatamente pensé en Bohemian Rhapsody, la canción por antonomasia que más sensaciones me ha arrancado. Tal como expresaba la compañera Montse, se trata de una canción de un mensaje y lirismo absolutamente atemporal. Incluso cuando de pequeña la escuchaba sin comprender, se me antojaban caprichosas historias de la lucha de un hombre contra sí mismo. Ni siquiera quería entender las letras, bastaba con sincronizar mis emociones a los cambios de intensidad de semejante obra de arte. Me remitía a las profundidades de mi subconsciente, donde estrambóticas historias vagaban por mi imaginación sin rumbo, incompletas, inconexas, sin orden lógico; jugando con los lugares más recónditos de mi mente. Cuando se cernían sobre mí las sombras de la desesperación y la angustia, me sentía contenida en ella y cuanto más desacreditada me encontraba más me regocijaba en el clímax de la agonía, para volver a caer agotada en sus posibilidades, tranquila…con afán de resurrección.

Me dedicaba a rescatar palabras a partir de las cuales elaboraba conjeturas libres de métrica, carentes de sentido e imposibles de expresión. Meras emociones bailando con la voz Freddy Mercury en lo que me parecía una orgía de sensaciones.

Años más tarde, cuando consideré agotada su capacidad evocadora comencé a interesarme por la letra. Motivada por el hallazgo de una página web con todas las letras de Queen no dejé de sorprenderme con el significado de la que durante años había sido la mayor canalización de mis frustraciones. La lectura de aquello me transportó inmediatamente a Crimen y Castigo en una conversación interna con todos los valores sociales interiorizados frente a la más irracional de las necesidades instintuales. Sólo entonces comprendí la magnificencia de dicha obra.
Aún a día de hoy forma parte del archivo de expresiones de ayer, de hoy y de siempre, que tantas veces son escuchadas, tanto más sentido tienen; poseyendo la capacidad de retrotraer a quien la escucha a épocas pasadas de su propia conciencia. Como señalaba la compañera, es atemporal.

Una idea que aunque más que eso es aún una opinión; va cobrando forma en mi cabeza a medida que me sumerjo en la nocturnidad, y ello me ha animado a indagar en las nuevas formas de ocio que parecen estar en continua reconstrucción.

Empezando por el principio, pensemos en la imaginación. Aunque desbordante y caprichosa, la imaginación se encuentra limitada a la capacidad cognoscitiva del ser humano. No podemos imaginar si no es partir de algo ya existente y conocido, sobre lo que constituye nuestra realidad. Así pues, podemos imaginar combinaciones imposibles con retazos de realidad, pero las texturas, formas y colores que adopten nuestras construcciones no distarán de aquello que conocemos. Y aquello que no conocemos es desechado de lo que constituye nuestra realidad. El hombre es pretencioso al pensar que “crea”. Según la Real Academia de la Lengua Española, crear es Producir algo de la nada.

Así pues, me atrevería a afirmar que en la música se encuentra contenida la realidad social de un determinado momento histórico. Y por extensión podría decirse que nuestra realidad se encuentra reflejada en el arte en general. Desde tiempos inmemoriales la música ha constituido un medio de expresión artística directamente vinculado al placer.

Resulta interesante comprobar cómo al escuchar una antigua melodía sumeria somos transportados a la rivera de un río donde la voz de una joven nos evoca el sonido del viento, un antiguo instrumento de cuerda emula el fluir de un río…

Todo parece recordar a los elementos de la naturaleza, a lo que puede presuponerse el entorno que rodeaba a los sumerios, civilización habitante de Sumeria, región histórica del Oriente Medio que formaba la parte sur de la antigua Mesopotamia, entre las planicies aluviales de los ríos Éufrates y Tigris. La civilización sumeria está considerada como la primera y más antigua civilización del mundo.

Por otro lado las últimas innovaciones en materia musical, han dado lugar a lo impensable, la incorporación de las máquinas en la creación de música. Así pues se utilizan sonidos que bien emulan la producción industrial, dando lugar a “temas” que inspiran la cotidianeidad. Melodías sistemáticas y repetitivas que se reproducen con la precisión y monotonía propios de la división y especialización de la mano de obra. Sin embargo ésta a la cual nos referimos es una de los diversas tendencias que surgen a partir de la incorporación de la tecnología electrónica en la música. Así la popularidad de este estilo musical de llega de la mano de la banda alemana Kraftwerk, surgida de la corriente del krautrock. A partir de su disco Autobahn (1974) se empieza a fusionar el pop minimalista con la música electrónica. Entre 1974 y 1981, la banda desarrolla su estilo, que más tarde es denominado Electro, presentando características bailables. Utiliza n la electrónica y la robótica para simbolizar, y a en ocasiones celebrar jubilosamente; la alienación del mundo tecnológico moderno.

Sin embargo los orígenes de la música electrónica se remiten a 1910 con la aparición de los primeros instrumentos musicales electrónicos comerciales. Para no entrar en detalles adjunto un documento detallado acerca de los orígenes de la música electrónica, de donde sí cabe referenciar su origen vinculado ámbito de la música académica, así como su rápida adopción en la cultura popular.

Como ocurre con la mayoría de los estilos musicales parece desarrollarse una cultura popular en torno a la música electrónica aún emergente, que bien puede considerarse representativa de la sociedad de la opulencia como contexto de su desarrollo. Aunque aún no podemos hablar de un arte propio como ocurre con el hip hop; pueden distinguirse diversas prácticas vinculadas a la música electrónica. Aunque en mi opinión la mayoría de de estas prácticas están estrechamente relacionadas con el consumo.

Para no extenderme más en lo que me parece un fértil campo de estudio, propongo una reflexión individual de lo anteriormente expuesto aunque a medio desarrollar a partir de la información extraída de la propia experiencia.

Escrito por azahara