lunes, 9 de febrero de 2009

Reflexiones alternativas sobre el conflicto Israel - Palestina

En estos días no paran de llegar noticias sobre la incursión del ejército de Israel (y no ejército “judío” o “hebreo” como se dice en los medios de comunicación) en la franja de la Autoridad Nacional Palestina de Gaza. Informaciones que si bien es cierto que pretenden reflejar el horror y el desastre ocasionado; también obvian tocar los condicionantes o motivos por los que desde Tel Aviv se ha vuelto dar luz verde a una nueva intervención de sus tropas sobre territorio palestino.

Hamas; grupo político-religioso y terrorista que controla Gaza y que en su carta fundacional niega y ha negado hasta día de hoy el derecho a existir de Israel y que aspira entre los habitantes de Palestina a instaurar una república islámica se comprometió al cese de lanzamiento de los misiles “caseros” Qassam con el gobierno de Israel en junio de 2008 a cambio de recibir ayudas materiales y humanitarias.

En este tiempo no sólo no ha cumplido la parte que le correspondía sino que además utilizó el cese de hostilidades para a través del apoyo de carácter técnico-militar de Irán (cuyo presidente actual aspira públicamente a la destrucción de Israel) y Siria (violando las conversaciones de paz comenzadas con Israel a través de la mediación de Turquía el año pasado) para conseguir un arsenal de entorno a 40000 misiles rusos tipo Katyusha y Grad cuya tecnología y cuyo alcance ha aumentado hasta poder alcanzar potencialmente ya a Tel Aviv.

En noviembre de 2008 aumenta los ataques de misiles “caseros” hasta acabar por romper unilateralmente la tregua. Prueba de ello es que en estos días el presidente de la ANP Mahmoud Abbás ha culpado directamente a los líderes de la mencionada organización de haber provocado la acción israelí con su intransigencias; y además Abbás y otros responsables de Fatah (partido que controla Cisjordania pero no Gaza) acusan a Hamas directamente y a su guerra de exterminio político (de la que curiosamente no se habla ni ahora ni antes en Europa) contra Fatah de dejar en las pasadas fechas presos pertenecientes a su partido en las cárceles de Gaza para facilitar su muerte a manos de bombardeos israelíes mientras que en otros casos ha utilizado sin piedad alguna a mujeres, niños y ancianos como parapetos con los que hacer frente a las tropas de Israel.

Pero no sólo es una lucha contra Hamas. No hay que olvidar por ejemplo que desde El Líbano sigue operando Hizbulá en su lucha “eterna” contra Israel con su lanzamiento continuado de misiles también “caseros” (compartiendo con Hamas medios y estrategias contra Israel) y que además funciona como una extensión terrorista-militar de Irán en el conflicto de la zona por lo que ya no es sólo una cuestión del Estado de Israel frente a la ANP (una parte sola). Es cómo frenar la grave acción desestabilizadora de naciones de la zona que utilizan la solidaridad y apoyo a Palestina como ariete judeófobo para llegar a la meta del final que es la destrucción de Israel.
Otro hecho a destacar aquí en Europa y vivido desde finales del año anterior y principios del presente es cómo la desidia occidental ha hecho que en estas fechas anden cogidos de la mano la vanguardia intelectual y social continental con el fundamentalismo racista, reaccionario y teocrático como si persiguiesen un fin común.

Lo preocupante es lo fácil que en Europa se consigue abrazar estas últimas tesis simplistas y demagógicas siempre en la misma dirección cuando se habla de este tema. Y hay que contribuir a acabar con esta situación. Primero porque alimenta como ya se ha mencionado a viejos fantasma de infernal recuerdo cuyo odio hacia ya no sólo Israel sino la comunidad judía mundial es claro.

Segundo porque si como dicen algunos se ha acabado el tiempo de la justificación perpetua a Israel (y puede que así sea) entonces deberemos también ser conscientes y aceptar las miserias que se ocultan en Gaza y Cisjordania y que por supuesto que no son culpables sus habitantes por tener una parte de sus políticos como aspirantes a miembros de una cleptocracia y otra también como aspirantes a terroristas; es decir, aceptar que también Palestina tiene sus miserias, sus corruptelas y que desde luego una parte evidente de su gobierno (con su líder a la cabeza) no hace nada para evitar aumentar el grado de tensión continuada con Israel.

Veamos si de verdad la justificación perpetua acaba un día para todas las partes. Si así fuera en 2009 ya habríamos dado un gran paso en mejorar las cosas. Al menos la lucha por una información veraz, contrastada y sin interesada autocensura hacia ninguna de las partes litigantes porque sin duda la batalla contra la desinformación va a ser crucial en este tema y ya va siendo hora de acabar con las antiojeras intelectuales. En Europa seguro.

Pensado por Jaime Blanco el Lunes, 18 de Enero de 2009