domingo, 18 de enero de 2009

COMENTARIO DE NOTICIA: "PARADOJA EUROPARLAMENTARIA"

"Fue paradójica la votación del otro día en el Europarlamento, del proyecto de directiva que proponía la ampliación de la jornada laboral semanal a 65 horas, afortunadamente derrotada. No parece lógico que unos eurodiputados, sin una razón de peso que lo justifique, vayan en contra de los contribuyentes de la Europa de los Veintisiete que les pagan su suculenta nómina, viajes, hoteles y gastos varios. ¿A ellos también les afectaría?..." (Diario "El País "21-12-08)

Esta semana se rechazó por el Parlamento Europeo la directiva que propugnaba las jornadas laborales de 65 horas semanales. Esta votación obtuvo una amplia mayoría absoluta respaldada no sólo por los grupos parlamentarios de izquierdas, sino también por sectores del grupo popular, entre ellos el español.Con buen criterio se echó momentáneamente atrás esta directiva que hubiese supuesto un claro retroceso en los derechos sociolaborales que tanto tiempo han costado conseguir. Ahora bien, los que defienden esta medida desmesurada intentan "vendernos la moto" alegando que la subida de la jornada laboral es voluntaria quedando ésta en manos de una negociación contractual entre el empresario y el trabajador. En definitiva, poco más o menos que se están riendo de nosotros, porque como casi todo el mundo sabe(hay alguno que parece ser que no y otros que no lo quieren ver) esa negociación que se produciría (al igual que ocurre ahora, pero habiendo al menos legislación que pone freno a la jornada laboral) sería totalmente desequilibrada o desproporcionada teniendo mucho más peso o poder sobre la negociación la parte empresarial respecto al trabajador. Es decir, que si por ejemplo una empresa nos dijese que las condiciones para aceptar el puesto de trabajo son trabajar 60 horas semanales en unas condiciones precarias, tocaría aceptarlo desesperadamente o que nos "diesen carril" sabiendo que el siguiente candidato si lo aceptaría.

Lo peor de todo esto es que como suele pasar con este tipo de políticas, los que las quieren llevar a cabo no suelen predicar precisamente con el ejemplo y son encima los que más lejos están de la verdadera realidad social.

En definitiva esto no es más que otro claro reflejo de hacia donde nos lleva el neoliberalismo, que no es más que la supeditación de los sistemas políticos existentes hacia el sistema económico capitalista en un paulatino detrimento de los derechos sociales que tanto han costado conseguir.

Publicado por Óscar Morales