miércoles, 7 de enero de 2009

¡FELIZ AÑO NUEVO!

Bueno, feliz lo que se dice feliz no tanto. Como el tradicional discurso del Rey, el año nuevo nos trae las tradicionales subidas, amén de los siempre olvidadizos que no se acuerdan de que la noche del 31 es año nuevo, por lo tanto bono transporte al canto. Mi recuerdo para los conductores de autobus que tuvieron que recordarlo ante tanto pitido de la máquina de picar. Empezemos el año con una historia bonita:

En 1969 dos chicos londinenses vieron en Harrods a un bebé león en venta, estaba solo en una jaula muy pequeña y decidieron comprarlo. Le llamaron Christian y lo criaron en su apartamento de Londres. El párroco local les dejó los jardines de la parroquia para que Christian corriera a sus anchas.

Christian se hacía mayor y el apartamento cada vez más pequeño para él. Así que decidieron y se comprometieron a mandarlo a Africa para que siguiera creciendo en su ambiente natural.

Al cabo del año, echándolo muchísimo de menos quisieron ir a visitarlo.Los expertos locales les dijeron que se olvidaran de aquel bebé, que el león ya se había hecho al lugar y era jefe en su propia tierra, que había vuelto a ser salvaje y que ya no se acordaba de ellos,... pero ellos fueron de todos modos.

El reencuentro fue así:
http://es.youtube.com/watch?v=zVNTdWbVBgc

La naturaleza es sabia...

Publicado por Rubén