viernes, 9 de enero de 2009

Sobre Música y Realidad Social (2): África

En abril de 2006 tuve la oportunidad de pasar 10 días recorriendo un gran desconocido:

Botswana. Con mi mejor amigo y sus compañeros de trabajo, agarramos 4 jeeps y nos dimos a la carretera (si es que a aquello se le podían llamar carreteras...).

Botswana es un país algo más grande que España pero con sólo 2 millones de habitantes. De esos 2 millones, se estima que algo más del 60% están infectados de SIDA. Sólo hay una universidad (en la capital, Gaborone) y la tercera ciudad más grande del país sólo consta de una única calle. UNA calle donde, además, hay un KFC.

El país sobrevive gracias a los diamantes, y a que el gobierno crea empleo público a mansalva gracias al superavit del que dispone. El país sobrevive, también, porque hizo oídos sordos a la política que, en su día, pretendió imponerle el FMI, y que con sumo ciudado siguieron países como Etiopía.

Pero en África Subsahariana, o alguien descubre una vacuna contra el SIDA, o se van a morir.Estos niños estaban así de felices porque, al encontrarles en la carretera, paramos su camioneta y les dimos algunos globos y lápices. Nada más. Y seguramente 3 de ellos ya estén infectados de SIDA.

Estas centrales nucleares se encuentran muy cercanas a Soweto, el gran gueto negro durante el Apartheid en Johannesburgo. Abastecían de electricidad toda la ciudad blanca de Johannesburgo durante los años 70 y 80, pero en Soweto, donde vivían la mayor parte de sus trabajadores, no había electricidad. Al acabar el apartheid las dibujaron en señal de lo ocurrido y dejaron de funcionar. Pero Soweto sigue siendo una conurbación negra de Johannesburgo en condiciones aún nada favorables.

En contraposición a África, en Europa nos gusta ostentar:

Y así, colocamos un euro gigantesco en nuestra capital financiera para que nadie olvide el papel de Jean-Claude Trichet y del todopoderoso Banco Central.

Pero en Europa el cielo no está tan bajo, ni el horizonte tan cercano, ni se ven millones de estrellas. Eso sólo pasa en África.

Publicado por Violeta Martín