domingo, 18 de enero de 2009

Ensayo final: "lo aprendido aplicado a mi realidad"

Hace ya tres meses que, junto a un profesor diferente esta vez, me encontré de nuevo cursando una asignatura que me emocionaba, pero a la que después de dos suspensos le había agarrado cierta manía. Después de haber estudiado un libro entero en dos ocasiones y de merecerme más que un aprobado, me encontré dos convocatorias perdidas, sin beca y con la necesidad de volver a cursarla.

¿Creéis que albergaba en mí alguna esperanza en el “sistema económico mundial”?

No. Y es preciso reconocer que al principio el método de Roberto me impactó demasiado. Utilizo el adjetivo “demasiado” porque él bien sabe que me costó adaptarme. La idea del blog, no obstante, sí me pareció magnífica desde el principio. Y a las clases de “tema libre” acabé dándoles el sí rotundo porque todo lo que había de saber sobre la asignatura lo había estudiado ya dos veces de la mano del magnífico manual de José Antonio Alonso. Además, muchas de esas clases acabaron dejándonos conversaciones memorables.

Caso aparte, me entusiasmó la idea de las píldoras personales (lectura de un breve fragmento de literatura) al principio de la clase, que Roberto -casi siempre- elegía sabiamente. De Ernesto Sábato a Eduardo Galeano, de Rof Carballo al -grato- descubrimiento de Fritjof Capra. Todo un acierto.

De más he echado mucho marxismo, de menos que algún debate se hubiera alargado más. Me quedo, aún con todo, con lo generado sobre Sweezy, que creo ha sido lo más intenso y desvelador. Me quedo, al fin y al cabo, con una experiencia satisfactoria, que me ha vuelto a poner de relieve la enorme diferencia entre profesores en esta facultad, y me ha descubierto a un personaje interesante, cuyo blog seguiré visitando.

Y muchas frases de Roberto que guardaré siempre en mi libreta:“Internet es un espacio de aproximación, no de terminación.”“El Estado no pinta nada ya.”“El conocimiento es intersubjetivo, y eso está bien.” (sobre esto siempre hemos estado de acuerdo)“Los que tienen escasez, quieren cambiar.”“Un libro farragoso es un mal libro, un libro sin elaborar.”“La razón sigue al poder; no el poder a la razón.” (sobre una píldora, “Cuentos Chinos”)“Yo no me fío de la burguesía, y menos de los burgueses”; y “de lo que dicen los periódicos no se puede uno fiar” (de otra píldora, está vez del gran Ramón J. Sender).

Publicado por Violeta Martín