martes, 13 de enero de 2009

¿Y si al menos lo intentamos?

Una mañana, cuanto menos, desconcertante.

Empezó con un cielo amenazando lluvia, pero solidario. La única manera que les han dejado de ver la realidad, negra, teñía hoy nuestro cielo (¡Bendito nuestro gris!).Para mí, joven que aún arrastra la lacra del provinciano, eramos muchos; para un madrileño imagino que no. Pero éramos. Y le gritábamos a unos "asesinos", a otros "todos somos palestinos" y al resto les incitamos al abandono de la cómplice indiferencia. (Para que os hagais una idea: http://es.youtube.com/watch?v=ZEiHIGeOtSc&feature=related)

Sin embargo, en menos de un kilómetro a la redonda miles de madrileños ultimaban sus compras de Navidad. Compras... Unos compran y otros son masacrados. Unos eligen esa acción por voluntad propia, los otros "son" masacrados, su destino no depende de ellos... Y nosotros -yo el primero (bueno, precisamente el primero no...)- comprando. Y ellos muriendo. Y nosotros comprando mientras ellos mueren. Perdonarme que sea tan pesado, pero no creo que esté de más recordar situaciones así de crudas cuando sabemos que son verdad.

Donde quería llegar es que dedicáramos un instante a pensar qué porcentaje de personas habrán comprado hoy y qué porcentaje habrá pensado empáticamente hasta derramar alguna lágrima o habrá ido a manifestarle al mundo que las injusticias no deben asumirse; deben combatirse. Y mientras nos resignamos a vivir día a día un mundo que sabemos que es tremendamente injusto... ¿Y si nos decidimos de una vez a intentar cambiarlo?

Publicado por Pablo