sábado, 7 de marzo de 2009

DIARIO DE UN GRUPO DE TRABAJO

Es después de la exposición cuando llega la hora de reflexionar sobre el trabajo en grupo y en particular de nuestra dinámica de grupo.

Es de ley empezar por nuestro escepticismo en cuanto a la metodología. Según se fue desarrollando el curso y acercándose fechas decisivas, nuestra maquinaria se fue engrasando. El trabajo en grupo, a pesar de parecer más fácil en principio, muestra su dificultad a medida que el grado de implicación y compromiso va creciendo. No es un simple reparto de tareas, sino un aprendizaje mutuo. El todo no es la suma de las partes.

Por ello, nuestros primeros pasos fueron en mal camino, no aprendíamos más de lo que nos correspondía. Fueron decisivas las últimas clases de puesta en común. El email nos facilito recibir el trabajo personal del compañero y hacerlo nuestro aportando notas reflexivas. Y para la conclusión fueron necesarias varias sesiones conjuntas.

Al mismo tiempo, el horizonte de la exposición se nos hacía cercano. Supuso un esfuerzo de síntesis. Queríamos hacerla amena, que puntos clave quedasen en las mentes de nuestros compañeros. Era necesario el debate y lo hubo.

La experiencia es positiva. El trabajo constante es fundamental, al igual que el esfuerzo mutuo. Quien algo quiere, algo le cuesta.

Publicado por Rubén