sábado, 28 de marzo de 2009

Ostentación y contradicción

He aquí la ostentación y la contradicción unidas en un mismo elemento. Se trata de un móvil de última generación bañado en oro de 24 quilates y con piedras preciosas incrustadas. No veo necesario detallar el precio, simplemente ridículo para un objeto que ofrece felicidad efímera (es carísimo). El diseño está inspirado en Buda, y en el anuncio sugieren un lema muy poco adecuado (si se entiende lo más mínimo de lo que se habla): 'Buda es móvil'.

La ostentación de ésta creación es evidente y dolorosa, especialmente para las personas que lo único que tienen es vida y que carecen de todo lo demás. Para esa gente, que elegiría antes una barra de pan que éste asqueroso invento. Para seres humanos que se preguntan "¿qué tendrá ese cachivache de especial para que muchos otros lleguen a derramar lágrimas de pensar en conseguir uno...? ¡si no se puede comer! ¡si no me protege del frío! ¡si no me cuida, ni me da cariño!

Por otra parte: contradicción. Para mi gusto es un insulto cargado de ignorancia hacia la respetable tradición budista. Nada para tomar en serio, por supuesto, pero sin duda una aberración un tanto cómica. El budismo...que desecha todo lo terrenal. Ese budismo... que destierra el deseo del hombre. Si Buda viera éste móvil, símbolo de lo que nos hemos convertido...probablemente sentiría indiferencia, pues su estado corporal y mental le permite sentirla siempre e indistintamente. Pero yo, que todavía no he alcanzado ese estado...yo vomito ante similar sociedad que crea objetos tan maléficos. Y yo vomito ante los medios de comunicación que nos los hace llegar con un guiño en la mirada, la pretensión de tentarnos y la sonrisa en los labios.

Dedico éste comentario especialmente a todos aquellos telediarios que hacen ese tipo de reportajes sobre 'artículos de lujo sólo para ricos' o 'islas en venta', cosas que realmente no creo que alienten mucho a sus espectadores...

Publicado por laura_muñoz