viernes, 20 de marzo de 2009

Eduardo Galeano, Memoria del fuego.

Acabo de terminar la trilogía Memoria del Fuego de Eduardo Galeano. Son tres volúmenes, “Los nacimientos” (mitos indígenas de fundación y alcanza hasta el año 1700), “Las caras y las máscaras” abarca los siglos XVIII y XIX) y el último “El siglo del viento” (desde el siglo XX hasta nuestros días).

El autor cuenta lo que ha ocurrido, la historia de América y sobre todo la verdadera historia de América Latina, de manera que parece que lo ocurrido, vuelve a ocurrir cuando lo lees.

No se trata de una antología sino de una creación literaria, que se apoya en bases documentadas.

El autor ignora a que género pertenece la obra, narrativa, ensayo, poesía épica, crónica, testimonio…

Este es uno de los escritos de la primera obra, en ese primer volumen recoge en su primera parte mitos indígenas del nacimiento de cada animal, de la autoridad, de cielo, del miedo, de la oscuridad, del día…

Recomiendo que leais, toda la trilogía, es preciosa.

Las estrellas

“Tocando la flauta se declara el amor o se anuncia el regreso de los cazadores. Al son de la flauta, los indios waiwai convocan a sus invitados. Para los tukano, la flauta llora; y para los kalina habla, porque es la trompeta la que grita.

A orillas del río Negro, la flauta asegura el poder de los varones. Están escondidas las flautas sagradas y la mujer que se asoma merece la muerte.

En muy remotos tiempo, cuando las mujeres poseían las flautas sagradas, los hombres acarreaban leña y el agua y preparaban el pan de mandioca.

Cuentan los hombres que el sol se indignó al ver que las mujeres reinaban en el mundo. El sol bajó a la selva y fecundó a una virgen, deslizándose jugos de hojas entre las piernas. Así nació Jurupari.

Jurupari robó las flautas sagradas y las entregó a los hombres. Les enseñó a ocultarlas y a defenderlas y a celebrar fiestas rituales sin mujeres. Les contó, además, los secretos que debían trasmitir al oído a los hijos varones.

Cuando la madre de Jurupari descubrió el escondite de las flautas sagradas, él la condenó a muerte; y de sus pedacitos hizo las estrellas del cielo”

Publicado por Nere